PONENTE JUAN FRANCISCO MEDINA FALCÓN. Fisioterapeuta en el Servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria.
La espalda, especialmente la zona lumbar, es una de las partes del cuerpo más vulnerable al dolor crónico y las lesiones. Según distintas estadísticas mundiales, se calcula que 8-9 de cada 10 personas, otros dicen 3/4 partes de la población, ha tenido que consultar por dolores de espalda alguna vez en su vida. Además es la causa más frecuente de baja laboral, lo que ya nos da una idea, de la enorme repercusión que supone en la calidad de vida y el gasto personal, familiar y sanitario. Durante muchos años el enfoque del dolor lumbar ha estado basado en tres pilares: 1. Tratamiento sintomático inicial mediante reposo y medicación; 2. diagnósticos basados en hallazgos radiológicos; 3. y modalidades pasivas como tratamiento complementario. Desafortunadamente con estas medidas la incapacidad por dolor lumbar no sólo no disminuía sino que, incluso, aumentaba. El enfoque tradicional fue muy cuestionado y hoy se sabe que los abordajes activos, entre los que se incluye el ejercicio físico, han demostrado mayor eficacia y deben ser la base del tratamiento de la lumbalgia. Se ha comprobado que el ejercicio es la medida más eficaz en la prevención de recurrencias de episodios agudos y en el tratamiento, a largo plazo, de los pacientes con lumbalgia crónica inespecífica. Bajo supervisión de una experta, se van a realizar ejercicios dirigidos a fortalecer la musculatura abdominal y para-espinal lumbar, así como, aumentar la flexibilidad y movilidad. Los ejercicios realizados en el suelo y sin aparatos suelen ser más que suficientes en la inmensa mayoría de casos, y es de esta forma como lo realizaremos en las jornadas. El único elemento imprescindible para efectuar el programa de ejercicios será y si el paciente lo prefiere, una esterilla fina en el lugar donde vamos a realizarlos. También será aconsejable disponer de un cojín o de una almohada pequeña para los ejercicios en prono. El paciente debe estar descalzo y vestir ropa cómoda no ajustada.   Sugerencias que aportaremos a los participantes: No hacer ejercicios que desencadene dolor o que lo aumenten. Mejorar la postura, cambiando la misma durante el día, estirando los miembros y tronco. Mantener el cuerpo erguido tanto sentado, como al estar parado o caminando. Es frecuente el dolor de espalda en secretarias, exposición prolongada en las computadoras, custodias, chóferes de larga distancia. Mejorar el peso, en el caso de paciente con sobrepeso, ya que aumenta la tensión en los músculos de la espalda. Levantar objetos del piso flexionando las rodillas. Si duerme boca arriba, colocar un almohadón debajo de las rodillas, para reducir la tensión de la espalda. Si duerme de costado, una buena opción es poner un almohadón entre las rodillas, para evitar la rotación de la cadera. Colchón firme y almohada plana, para que la cabeza no se incline en exceso. Mantener los objetos cerca del cuerpo, como el asiento cerca del volante. Utilice una tarima bajo los pies, de esa forma las rodillas estarán por encima de la cadera y tendrá menos tensión la espalda. Usar cinturones o faja lumbar evita lesiones. Repartir el peso entre las dos manos. El monitor de la computadora que esté la parte superior a la altura de los ojos, que la silla que utilice sea giratoria, con apoya brazos, espaldar derecho y ajustable.
Volver a TALLERES Volver a TALLERES Taller: ESPALDA
VIERNES 4 16:30 - 18:00 h.
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