Queratosis Solar VOLVER VOLVER
La    Queratosis    solar,    también    conocida    como    Queratosis    Actínica    o manchas   solares,   es   una   enfermedad   de   la   piel   en   la   que   aparecen   unas manchas   o   lesiones   ásperas   y   escamosas   en   zonas   del   cuerpo   que están   expuestas   al   sol   de   forma   prolongada   en   el   tiempo.   Estas   lesiones son   precancerosas ,   es   decir,   si   no   se   tratan   pueden   llegar   a   convertirse en un tipo de cáncer de piel.
Por D. Pedro Martín Pérez. Médico de Familia y Comunitaria.
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Se   estima   que   entre   el   25   y   el   30   por   ciento    en   las   personas   que   tienen   más   de   45   años    tienen   Queratosis Actínica ,   pero   es   importante   destacar   que   la   prevalencia   aumenta   claramente   con   la   edad,   puesto   que,   como   se dijo   anteriormente,   un   factor   fundamental   para   que   aparezca   es   la   acumulación   de   sol   en   la   piel   con   el   paso   de   los años.   De   esta   forma,   los   estudios   también   indican   que   a   partir   de   los   60   años   el   porcentaje   de   personas   con   estas lesiones   asciende   hasta   un   40   por   ciento.   Es   por   ello   que   puede   decirse   que   es   el   precáncer   de   piel   más frecuente . ¿Cómo son las lesiones? Las queratosis actínicas se manifiestan como l esiones ligeramente rojas, rasposas al tacto, cubiertas por escamas o costras . En ocasiones, pueden ser pigmentadas, erosionadas o hiperqueratósicas. ¿En    qué    partes    del    cuerpo    es    más    frecuente    que aparezcan? La   Queratosis   Actínica   suele   aparecer   en   cara,   áreas   alopécicas   (sin   pelo) de   la   cabeza,   orejas,   labios,   dorso   de   las   manos,   antebrazos,   hombros   o cuello.   También   pueden   aparecer   en   los   labios,   denominándose   queilitis actínica . ¿Cuál es el tratamiento indicado cuando la persona ya tiene las lesiones? La Sociedad Europea de Dermatología, recomienda los siguientes  tratamientos : 1 . En   las   lesiones   únicas,   utilizar   el   raspado,   ya   sea   sólo   o   combinado con  electrocoagulación ,   la   crioterapia  con   nitrógeno   líquido,   láser CO2   y   la  extirpación  quirúrgica   cuando   hay   sospecha   de   cáncer invasivo. 2 . En    las    lesiones    múltiples    de    queratosis    actínicas    y    en    aquellas zonas       con       evidente       riesgo       de       cancerización,       utilizar los  tratamientos   tópicos , destacando   dentro   de   ellos   los   siguientes fármacos:    diclofenaco    3%    en    gel    de    ácido    hialurónico    al    2,5%, imiquimod   al   5%   o   3,75%,   5-fluoracilo   al   5%,   mebutato   de   ingenol   y la terapia fotodinámica. Consejos de prevención de la Queratosis Solar La    mejor    forma    de    prevenir    la    aparición    de    nuevas    lesiones    de    Queratosis    Solar    es    protegerse    del    sol , especialmente durante las horas en las que la luz solar es más intensa. Por ello, es recomendable: Utilizar   una   crema   de   protección   solar   resistente   al   agua,   de   amplio   espectro   (UVA/UVB) y con un factor de protección (SPF) mayor de 50. Aplicar   una   cantidad   equivalente   a   2   cucharadas   soperas   de   crema   de   protección   solar   en todo   el   cuerpo   30   minutos   antes   de   salir   al   exterior.   Repetir   la   aplicación   cada   2   horas   o inmediatamente después de bañarse o de haber sudado excesivamente. Cubrirse   con   ropa,   incluido   sombrero   mejor   de   ala   ancha   o   gorra   y   gafas   de   sol   que bloqueen los rayos ultravioletas. Mantenerse   a   la   sombra,   especialmente   durante   las   horas   centrales   del   día   (entre   las   11 y las 16 horas) y evitar exposiciones prolongadas al sol. Usar   también   protector   solar   en   los   días   nublados   ya   que   el   70-80%   de   los   rayos   de   sol ultravioleta (UV) pueden atravesar las nubes. La   radiación   ultravioleta   de   las   lámparas   de   bronceado   puede   ser   incluso   más   perjudicial que   el   propio   sol,   debido   a   que   la   radiación   de   una   cama   solar   se   absorbe   en   corto tiempo,   el   proceso   de   degeneración   solar   se   acelera   y   aumenta   el   riesgo   de   cáncer   de piel.  Examinarse la piel desde la cabeza a los pies cada mes. Acudir   a   su   médico   si   nota   alguna   lesión   nueva   o   cambio   en   la   forma,   tamaño   o   color   de alguno de los lunares.
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