Hay     grupos     de     población     más     vulnerables     de     padecer      anemia ferropénica por tener aumentados los requerimientos de hierro como en: Etapas de rápido crecimiento  (bebés, niños, adolescentes). Mujeres embarazadas  o lactancia. Mujer   fértil   con   pérdida   de   sangre   abundante   durante   el   período menstrual . Sin   embargo,   un   alto   porcentaje   de   anemias   ferropénicas    se   debe   al seguimiento    de    dietas    inadecuadas    e    insuficientes    en    hierro    y    se denominan    anemias    nutricionales .    Comer    alimentos    ricos    en    hierro junto   con   alimentos   que   favorezcan   su   absorción   puede   ayudar   a   tratar este tipo de anemias.
Un desequilibrio de hierro, ya sea por déficit o por sobrecarga, puede afectar a múltiples órganos. La anemia por deficiencia de hierro, también conocida como anemia ferropénica (reducción de los niveles de hierro en la sangre), puede estar motivada por la no absorción de hierro en el tracto digestivo, por sangrado crónico (como la menstruación) o por la ausencia de este mineral en la dieta.
CARENCIA DE HIERRO
La cantidad de hierro absorbido por el intestino  varía dependiendo de: acuerdo con la cantidad y el tipo  de hierro presente en los alimentos. el   estado   de   los   depósitos    corporales   del   mineral,   cuanta   más   anemia   ferropénica,   mayor absorción de hierro. las    necesidades,    la    actividad    eritropoyética     (formación    de    glóbulos    rojos)    y    una    serie    de factores   del   aparato   digestivo   que   interfieren   o   facilitan   la   absorción   ( gastritis,   enfermedad   de Crohn, enfermedad celiaca, infecciones, etc. ). El hierro que ingerimos a través de la alimentación puede ser de dos tipos: Hierro   hemo ”   o   hierro   orgánico :   que   representa   una   pequeña   proporción   del   hierro   total   de   la dieta,   pero   cuya   absorción   es   mucho   mayor   (20-30   %).   Este   hierro   se   encuentra   en   los   alimentos de   origen   animal   (carne,   pescado   y   marisco,   hígado,   morcillas,...).   Aunque   en   estos   alimentos también encontramos hierro “no hemo” (33% del hierro). Hierro   no   hemo ”   o   hierro   inorgánico :   se   encuentra   en   los   alimentos   de   origen   vegetal   como las   verduras   de   hoja   (espinacas,   acelgas,   lombarda,   perejil)   y   las   legumbres,   los   frutos   secos (pistachos   y   pipas   de   girasol).   Y   también   la   leche   y   los   huevos.   Este   hierro   de   origen   vegetal   se absorbe   en   poca   cantidad   y   requiere   del   ácido   clorhídrico   presente   en   el   estómago   que   lo transforma hierro ferroso y así es capaz de ser absorbido en el intestino delgado.
CÓMO ABSORBEMOS EL HIERRO SUSTANCIAS QUE DIFICULTAN LA ABSORCIÓN DEL HIERRO
A pesar de estos porcentajes podemos mejorar la absorción del hierro  de las siguientes formas: 1 . Añadir    pequeñas    porciones    de    carnes    o    pescados     puede    aumentar    la    absorción    del    hierro    presente    en    los vegetales, fundamentalmente por su contenido de aminoácidos. 2 . Añadir   de   zumo   de   naranja   o   limón ,   porque   la   vitamina   C   favorece   la   conservación   del   hierro   e   incrementa   la absorción. 3 . Añadir   condimentos   también   pueden   aportar   la   dosis   de   hierro   que   necesitas:   especias   como   el   perejil,   la   canela,   el orégano, eneldo, comino, tomillo, romero, pimienta negra y la cúrcuma son ricas en hierro. 4 . La   vitamina   A ,   mantiene   al   hierro   soluble   y   disponible   para   que   pueda   ser   absorbido   ya   que   compite   con   otras sustancias, polifenoles y fitatos, que unen hierro y lo hacen poco absorbible. 5 . Tomar   el   hierro   farmacológico    en   ayunas   o   entre   comidas,    ya   que   la   absorción   aumenta   cuando   el   estómago   está vacío.
1 . La   toma   de   forma   crónica   de   alcalinos,   o   sustancias   que   disminuyan   la   acidez   del   estómago    (es   decir,   que   aumenten su   PH)   como   son   los   protectores   de   estómago    (   tipo   omeprazol   o   similares,   almagato,   etc. ).   En   estos   casos   sería importante   no   hacer   coincidir   la   toma   de   estos   fármacos   con   la   toma   de   sustancias   ricas   en   hierro   o   la   medicación   que contiene hierro y que se usa en caso de anemias. 2 . Los   fitatos   (hexafosfatos   de   inositol)   que   se   localizan   en   la   f ibra   del   arroz,   el   trigo   y   el   maíz,   y   la   lignina   de   las   paredes de   las   células   vegetales .   En   este   sentido,   se   ha   calculado   que   de   5   a   10   mg   de   fitatos   pueden   reducir   la   absorción   del hierro no hemo a la mitad, lo que puede ser evitado por el consumo de pequeñas cantidades de carne y vitamina C. 3 . El   calcio,   que   puede   disminuir   tanto   la   absorción   de   hierro   “hemo”   como   “no   hemo”.   En   este   caso   debemos   separar   el aporte de lácteos (leche, yogur, queso) de las comidas principales ricas en hierro. 4 . Los   taninos,   polifenoles   hidrosolubles   que   además   de   en   el   vino,   se   encuentra   presente   en   muchos   alimentos vegetales,   como   frutas   ( granadas,   nísperos,   moras,   arándanos,   grosellas,   membrillos )   y   legumbres.   También   se encuentran   en   bebidas   como   el   té,   el   café   y   el   chocolate .   La   absorción   disminuye   proporcionalmente   con   el   volumen de   té   o   café   consumidos,   así   se   ha   determinado   que   en   presencia   de   té   la   absorción   de   este   mineral   disminuye   hasta el   60   %   mientras   que   en   la   de   café   la   absorción   se   reduce   hasta   el   40   %.   Por   tanto,   será   importante   no   hacer   coincidir estos alimentos con las principales comidas ricas en hierro.
HIERRO HEMO
Carnes y Derivados
Pescados y Mariscos
Cereales
Verduras
Legumbres
Frutos secos
Otros
Según los grupos de alimentos, los porcentajes de absorción del hierro son los siguientes: vegetales 10%; pescado 20%; soja y sus derivados 20%; y carnes rojas 30%. Hígado de pollo cocido Carne de vaca asada Hígado de vaca cocido Morcilla Paté y Foie gras Vísceras Lomo embuchado Solomillo de ternera Hígado de cerdo Mortadela 12 mg 4 mg 7,2 mg 12 mg 5,5 mg 4,5 mg 3,7 mg 5 mg 13 mg 2,2 mg Almejas y berberechos Caracoles Mejillones Sardinas Langostinos Calamares, pulpos Atún enlatado en agua 24 mg 10,6 mg 3,5 mg 4 mg 2 mg 1,7 mg 0,9 mg HIERRO NO HEMO Gofio Avena All Bran Copos de maiz 5,7 mg 5,8 mg 15 mg 10 mg Espinaca cruda Acelgas Endivias Guisante fresco 2,7 mg 2,3 mg 2 mg 1,9 mg Lentejas Garbanzo Judía blanca Judía Pinta Soja en semilla 8,2 mg 6,8 mg 6,2 mg 8,2 mg 15,7 mg Pistachos Pipas de girasol Almendras Piñones Nueces Cacahuete Avellanas Uvas pasas 7,3 mg 6,4 mg 3,5 mg 5,6 mg 2,8 mg 2,5 mg 3,8 mg 2,3 mg Yema del huevo 5,5 mg mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs mg de Hierro / 100 grs SUSTANCIAS QUE FAVORECEN LA ABSORCIÓN DEL HIERRO
Por D. Pedro Martín Pérez. Médico de Familia y Comunitaria.
VOLVER VOLVER
El   hierro    es   un   elemento   esencial   para   la   vida,   puesto   que   se   encuentra   en   todas   las células   de   nuestro   organismo   participando   en   una   gran   mayoría   de   los   procesos   que   en ellas se desarrollan. El   contenido   total   de   hierro   de   un   individuo   normal   es   aproximadamente   de   3,5   a   4   grs.   en   la   mujer   y   de   4   a   5   g    en   el   hombre .   En   individuos   con   un   estado   nutricional   óptimo alrededor   del   65   %   se   encuentra   formando   parte   de   la   hemoglobina,   el   15   %   está contenido   en   las   enzimas   y   la   mioglobina,   el   20   %   como   hierro   de   depósito   y   solo   entre   el 0,1 y 0,2 % se encuentra unido con la transferrina como hierro circulante. Diariamente,   un   adulto   sano   pierde   aproximadamente   0,025%   de   su   hierro   (Fe)   total (equivalente    a    1    mg),    el    cual    debe    ser    reemplazado    por    la    dieta.    Se    asume    como constante   que   entre   el   80-90%   del   Fe   absorbido   se   usa   para   la   síntesis   de   hemoglobina, de   ahí   la   importancia   que   tiene   este   mineral   en   las   anemias.   De   esto   se   deduce   que   un individuo   normal,   las   necesidades   diarias   de   hierro   son   muy   bajas   en   comparación   con   el hierro   circulante,   por   lo   que   sólo   se   absorbe   una   pequeña   proporción   del   total   que comemos .