El   plátano   de   Canarias   pertenece   a   la   familia   de   la   musáceas,   género   de   Musa acuminata   y   variedad   Cavendish.   A   finales   de   2013   recibió   el   sello   de   indicación geográfica      protegida      siendo      el      único      plátano      del      mundo      con      este reconocimiento.   El   plátano   llegó   a   Canarias   llegó   procedente   de   Guinea   Ecuatorial   introducido   por   expedicionarios   portugueses.   La   Historia   considera   que, una   vez   el   cultivo   se   asentó   con   éxito   en   las   islas,   los   españoles   lo   introdujeron   en   tierras   americanas   en   los   viajes   de   colonización   al   Nuevo Mundo.   Algunos   de   los   cultivares   más   plantados   son   Gran   Enana,   Zelig   y   Gruesa   Palmera,   este   último   una   selección   canaria   de   Cavendish Enano. Se   diferencia   de   la   banana   no   sólo   por   sus   propiedades   nutricionales   sino   también   por   su   menor   tamaño   tanto   en   longitud   como   en   grosor,   su morfología   curva   y   también   por   la   aparición   de   unas   pintas   negras   durante   el   proceso   de   maduración.   Destaca   también   por   su   aroma característico que no poseen las bananas. En   cuanto   a   sus   propiedades   nutricionales,   destaca   el contenido    en    agua ,    algo    mayor    en    el    plátano    de Canarias   que   en   la   banana.   Como   segundo   componente destacan    los    hidratos    de    carbono,    destacando    mayor cantidad    de    azúcares    sencillos    y    menor    cantidad    de almidón   en   el   plátano   que   en   la   banana,   lo   que   lo   hace más   dulce   y   de   textura   más   blanda.   Esto   hace   que   a medida     que     el     plátano     va     madurando     su     índice glucémico vaya aumentando. Por   su   contenido   en   hidratos   de   carbono ,   el   plátano   tiene   índice   glucémico   medio-alto   por   lo   que   las   personas   con   diabetes   pueden mantener   un   consumo   moderado,   pero   dependerá   sobre   todo   su   estado   de   madurez,   así   que   una   persona   que   padece   diabetes   puede consumir   plátanos   inmaduros   de   forma   moderada,   pero   no   maduros,   pues   estos   contienen   más   cantidad   de   azúcares   simples   produciendo mayores picos de glucosa en sangre. Destaca   también   su   contenido   en   potasio ,   necesario   para   favorecer   los   procesos   bioquímicos   en   las   células   y   así   mejor   el   impulso   nervioso   y la   actividad   muscular.   Estando   muy   indicado   en   los   deportistas. Así   como   también   es   recomendable   en   las   personas   con   hipertensión   arterial. En cambio, se debe limitar su consumo en personas con insuficiencia renal. Destaca    también    su    contenido    alto    en    fibra     de    0,6g/100gr    de    porción    comestible    para    la    fibra    soluble    como    la    inulina    y    los frutooliigosacaridos    que    tiene    efectos    beneficiosos    sobre    el    tránsito    intestinal    (y    también    regulador    de    la    microbiota    intestinal,    efecto prebiótico),   así   como   en   la   regulación   del   colesterol   y   la   prevención   del   cáncer   de   colon.   Su   contenido   en   fibra   insoluble   es   de   1,5g/100gr   de porción comestible. Por   ser   una   buena   fuente   de   fibra   fermentable   se   recomienda   en   los   pacientes   con   enfermedad   inflamatoria   intestinal   como   la   colitis   ulcerosa o la enfermedad de Crohn). Dado   su   que   su   valor   energético    no   es   excesivamente   elevado,   no   es   una   fruta   que   sea   inapropiada   en   personas   con   sobrepeso   u   obesidad (si   no   se   come   en   exceso   claro)   porque   si   tenemos   en   cuenta   la   porción   de   plátano   que   comemos   en   comparación   a   otras   frutas   las   kcal   que aporta   son   similares   (en   este   caso   no   nos   fijaremos   en   las   tablas   de   composición   del   alimento   sino   en   la   cantidad   de   alimento   total   o   peso   del alimento que ingerimos). El aporte de fibra también ayuda regular el ciclo hambre-saciedad Los   beneficios   del   plátano   en   la   salud   cardiovascular   no   sólo   se   derivan   de   su   contenido   en   potasio   como   se   comentó   anteriormente,   su aporte   de   fibra   (una   pieza   suponer   casi   una   quinta   parte   de   las   recomendaciones   de   fibra   diaria   total)   mejoran   la   eliminación   del   colesterol   y una    mejoría    en    la    sensibilidad    a    la    insulina.    Sin    olvidar    sus    efectos    antioxidantes    aportados    por    varios    componentes    que    citamos    a continuación. Destaca   también   su   contenido   en   varias   vitaminas   como   la   A   (necesaria   para   el   desarrollo   y   funcionamiento   del   sistema   inmunitario   o   la   vista entre   otros   procesos),   la   vitamina   C    (con   su   poder   antioxidante)   y   las   del   grupo   B    (necesaria   para   los   procesos   neurológicos,   cardiacos   o   de defensa del cuerpo). Su   contenido   en   polifenoles   reconoce   al   plátano   útil   en   la   lucha   contra   las   bacterias   (microbicida),   con   capacidad   antioxidante   combatiendo   y eliminando los radicales libres de oxígeno y también la propiedad de eliminar los metales pesados del organismo. El   aporte   de   L-triptófano   (que   luego   se   convierte   en   serotonina)   en   un   alimento   como   el   plátano   le   confiere   a   esta   fruta   una   función   en aspectos de regulación en estados de ansiedad y depresión. Su contenido en taninos lo hacen apropiado en los casos de diarrea por sus propiedades astrigentes.   El   Plátano   de   Canarias   tiene   un   alto   contenido   en   pectina ,   una   fibra   soluble   específica   que   aumenta   la   producción   de   mucina   en   las   paredes intestinales y, con ello, aumenta la sensación de saciedad y de protección intestinal. Además, en el plátano inhibe la formación de la hormona grelina lo que hace que disminuya la sensación de hambre. El   plátano   también   favorece   la   liberación   de   leptina ,   una   hormona   que   ayuda   a   la   inhibición   de   la   ingesta   alimenticia   y   produce   además   un aumento del gasto energético. Lo que puede tener importancia de cara a controlar el peso corporal comer un plátano “entre horas”. Recordar también que cuanto más verde esté el plátano mayor cantidad de almidón y más difícil de digerir, lo que puede ocasionar gases. La   cáscara   del   plátano    que   representa   aproximadamente   el   30%   del   peso   del   fruto   también   tiene aplicaciones   potenciales   ya   que   por   ejemplo   es   rica   en   fibra   dietética   (50   g/100g),   proteínas,   aminoácidos esenciales, ácidos grasos poliinsaturados y potasio.  Otros   subproductos   generados   de   la   platanera   como   lo   son   las   hojas,   el   pseudotallo,   el   rizoma   o   las   flores también   han   demostrado   tener   un   alto   contenido   de   como   proteínas,   lípidos,   fibra   y   compuestos   con capacidad antioxidante.
Fuentes: “Plátano de Canarias y Salud”, ASPROCAN 2017, ISBN 978-84-16932-76-4. Director Antonio J. López Farré  Propiedades funcionales del plátano, Gabriela Blasco López y Francisco Javier Gómez Montaño, Rev Med UV, Julio - Diciembre 2014
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Por D. Pedro Martín Pérez. Médico de Familia y Comunitaria.
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