LA TOS
La   tos   es   un   reflejo   fisiológico   complejo   que   consiste   en   una   espiración   violenta   que   pretende liberar   secreciones,   material   extraño,   vencer   el   broncoespasmo   o   subsanar   patologías   en   la   vía aérea para proteger el sistema respiratorio. ¿En qué colectivos es más frecuente?   Es   indiferente,   pues   puede   afectar   a   cualquier   persona.   Todo   depende   de   la   causa,   esto   sí   es   diferente   entre   los   diferentes   colectivos,   no es lo mismo para un niño que para un adulto. Tipos de tos:   Hay muchas formas de clasificarlas: Habitualmente   se   considera   tos   aguda   a   la   que   dura   no   más   de   3   semanas.   Luego   de   8   semanas se   acepta   que   la   tos   es   crónica.   Entre   3   y   8   semanas,   la   tos   se   refiere   como   subaguda.   Sin embargo,   un   estudio   reciente   mostró   que   en   ciertas   infecciones   agudas   del   tracto   respiratorio superior (ITRS), la tos puede durar entre 1 y 10 semanas. También    podemos    clasificarla    como    tos    metálica,    perruna,    seca    (no    producción    de    moco), espasmódica, en stacatto , paroxística…características de algunas enfermedades como el asma, la laringitis, etc. ¿Cuál es su causa principal?   El espectro de enfermedades que originan tos cambia con la edad. Las causas más frecuentes de tos aguda en adultos son: Infección de las vías respiratorias superiores (que incluye la bronquitis aguda) Secreción mucosa postnasal (rinitis aguda) Exacerbación de la EPOC o Asma Neumonía Las causas más frecuentes de tos crónica en adultos son: Bronquitis crónica Secreción crónica mucosa postnasal (rinitis crónica) Vía   aérea   hiperrespondedora   como   en   el   asma   o   después   de   la   resolución   de una infección respiratoria, viral o bacteriana (es decir, tos postinfección) Reflujo gastroesofágico En   niño   la   causa   más   frecuente   de   tos   aguda   es   la   infección   viral   de   las   vías respiratorias   superiores   y   las   causas   más   frecuentes   de   tos   crónica   son   el   asma,   el reflujo   gastroesofágico   y   la   secreción   mucosa   retronasal.   La   aspiración   de   cuerpos extraños   y   enfermedades   como   la   fibrosis   quística   y   la   discinesia   ciliar   primaria   son menos frecuentes, aunque todas pueden provocar tos persistente. ¿Puede ser un síntoma de enfermedades más graves?   Por   supuesto,   la   tos,   insisto,   es   un   síntoma   no   una   enfermedad.   Por   ello,   la historia   clínica   es   el   elemento   más   importante   de   la   valoración.   Debe   abarcar los siguientes puntos: 1 . La tos, ¿es aguda o crónica? 2 . ¿Se asocia con fiebre? 3 . ¿Se   acompaña   de   expectoración   (flemas)o   sangre?   Si   es   así,   ¿cuáles son sus características? 4 . ¿Es estacional? 5 . ¿Tiene   el   paciente   factores   de   riesgo   importantes   para   desarrollar   alguna enfermedad?    (p.    ej.,    tabaquismo,    adicción    a    drogas    intravenosas, inmovilización, exposición ambiental a tóxicos o irritantes). 6 . ¿Cómo     es     su     historia     médica     anterior?     Como     la     presencia     de enfermedades   respiratorias   previas   como   asma,   fibrosis   quística   o   EPOC (enfermedad   pulmonar   obstructiva   crónica),   hay   otros   medicamentos   que también   pueden   producir   tos   (como   los   IECA   que   son   medicamentos   que se usan para tratar la hipertensión arterial ), etc. 7 . Los siguientes hallazgos son de particular preocupación: o Disnea (asfixia) o Hemoptisis (sangre con la tos) o Pérdida de peso (importante y en poco tiempo no debida a una dieta) o Dolor agudo en tórax o Factores de riesgo para tuberculosis o infección por HIV, etc. ¿Qué tratamiento se aconseja para la tos? Pues depende de cuál es la enfermedad que produce esa tos. Existen varios medicamentos para la tos: Los mucolíticos (disminuyen la viscosidad del moco, facilitando su expulsión) Los   expectorantes   (estimulan   la   producción   de   moco   bronquial   y   facilitan   la   eliminación del moco. Los antitusígenos , que cortan la tos inhibiendo su reflejo. Actualmente   hay   poca   evidencia   que   apoye   el   uso   de   antitusivos   (medicamentos   para   la   tos)   o agentes    mucolíticos    o    expectorantes.    Como    ya    se    comentó    anteriormente,    la    tos    es    un mecanismo    importante    para    eliminar    las    secreciones    de    las    vías    aéreas    y    colabora    en    la recuperación   de   las   infecciones   respiratorias.   Por   consiguiente,   aunque   los   pacientes   a   menudo solicitan    antitusígenos    o    expectorantes,    este    tratamiento    debe    darse    con    precaución    y reservarse   para   los   pacientes   en   los   que   se   conoce   la   causa   y   su   uso   no   resultaría   perjudicial. En algunos casos, el médico puede recetarlos si los síntomas fueran muy perturbadores. Recuerda   que,   en   todos   los   casos   es   recomendable   contar   con   la   opinión   del   médico   que   sea el   que   prescriba   el   fármaco   adecuado   en   función   de   la   causa   que   produzca   la   tos,   porque   cada una   será   tratada   de   forma   diferente.   Además,   conviene   recordar   que   algunos   medicamentos para   la   tos   están   contraindicados   en   algunas   enfermedades,   o   pueden   interaccionar   con   otros medicamentos    que    ya    tenga    el    paciente    o    puede    tener    efectos    secundarios    como    la somnolencia. ¿Existen remedios caseros efectivos? Existe   poca   evidencia   científica   con   respecto   a   ellos.   Pero,   por   ejemplo,   en   relación   a   la   miel   si se   ha   realizado   algún   estudio   y   se   ha   visto   que   era   más   eficaz   que   placebo   o   incluso   algunos antitusivos, pero es importante recordar que la miel no se recomienda en niños menores de 1-2 años por riesgo de botulismo. Otros   como   la   cebolla   pueden   tener   su   explicación   porque   la   cebolla   abierta   emana   vapores   de   ácido   alílico   que   han   demostrado   ser   un buen calmante para la tos, pero tampoco la evidencia científica es firme a este respecto. Otros   como   el   té   o   el   chocolate   contiene   teobromina,   y   en   casos   relacionados   con   hiperreactividad   bronquial   pueden   ser   eficaces   por   su efecto broncodilatador. Antes   de   terminar   este   artículo   te   aconsejamos   que   leas   estas   RECOMENDACIONES   en   caso   de tos: Evitar cambios bruscos de temperatura. En   caso   de   tos   seca   no   persistente   puede   ser   suficiente   con   tomar   productos   demulcentes (miel, jarabe simple, de acacia, regaliz, caramelos, etc.). Suspender el consumo de tabaco. Evitar irritantes como el humo, el polvo, etc Mantener las habitaciones bien ventiladas. Limpiarse   la   nariz,   con   una   solución   fisiológica   o   agua   de   mar   esterilizada,   y   aspirar   el moco con un aspirador específico. Seguir   una   alimentación   rica   en   verduras   y   cítricos.   Este   remedio   resulta   muy   eficaz,   ya que las vitaminas contribuyen a reforzar las defensas. Humidificar   su   habitación.   Puedes   hacerlo   con   un   humidificador.   La   humedad   tiene   un efecto    protector    de    la    mucosa.    En    cambio,    el    aire    seco    y    caliente    producido    por    la calefacción es contraproducente para las mucosas. Falsos mitos: Muchas   personas   usan   un   tratamiento   para   la   tos   pensando   que   esta   es   la   enfermedad   cuando   lo   importante   es   poner   el tratamiento una vez sabemos cuál es la causa. Es importante recordar que no hay evidencia científica de los remedios contra la tos. También   destacar   el   falso   mito   entre   los   fumadores   de   cigarrillos   que   achacan   la   tos,   que   suele   ser   muy   frecuente   entre   ellos   porque el   tabaco   es   un   irritante   para   la   vía   aérea,   cuando   a   lo   mejor   hay   alguna   enfermedad   que   es   la   que   está   produciendo   la   tos   como puede ser una EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). Posibles   complicaciones,    son   raras,   pero   pueden   ocurrir   como   un   síncope   tusígeno   (pérdida   de   conocimiento   por   tos)   que incluso puede terminar en fractura de costilla, un neumotórax, etc.
¿Qué es la tos?.
Por Pedro J. Martín Pérez, MFyC, Z.B.S. Agüimes.
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